Mediante el análisis de 13.000 muestras de ADN canino, un equipo internacional de investigadores ha descubierto cuales son las bases genéticas de la diversidad de características físicas y conductuales existentes entre las distintas razas de perros.
Los científicos han conseguido identificar las localizaciones en el ADN de perro que contienen los genes que se cree que contribuyen a las diferencias en la forma del cuerpo y cráneo, peso, color y longitud de pelo e incluso posiblemente en conducta, longevidad y adiestrabilidad.
Las más de 350 razas distintas que constituyen la población actual de perros surgieron a partir de la cría selectiva, cuando los perros divergieron de los lobos hace más de 15.000 años.
Esta cría selectiva produjo perros con características físicas y conductuales que se adaptaban a las necesidades o deseos de sus amos, como su capacidad para vigilar los rebaños o para cazar, el color del pelo, y el tamaño y forma de su cuerpo y su cráneo.
Leído en: ADN.

