Un vecino del Ayuntamiento de Lena (Asturias), L. P. G (que lástima no poder dar el nombre completo), fue detenido ayer como “presunto” autor de un delito de maltrato de animales domésticos después de que atara a su perra a la parte trasera de su coche y la arrastrara durante un tramo de dos kilómetros en la zona de Telledo. El “amable e inteligente ser humano” quería escarmentar a su perra por haber vomitado dentro del vehículo.
El Seprona recibió una llamada del acuartelamiento de Lena para informarles sobre el citado delito. Los agentes de la Guardia Civil se trasladaron hasta la zona donde se habían denunciado los hechos y comprobaron la existencia de unas manchas de sangre en la carretera que se extendían durante más dos kilómetros hasta llegar a un vehículo que estaba situado cerca de una vivienda.
Los guardias consiguieron finalmente hablar con el dueño de la perra, quien “muy valiente confirmó que era su coche y su perra pero él no había hecho esa brutalidad, angelito…”. Tras buscar por la finca, los agentes lograron encontrar al animal en el interior de una cuadra cercana a la vivienda, que estaba sangrando de forma abundante. Más tarde, los guardias detuvieron a L. P. G., quien prestó declaración en la mañana de ayer en el cuartel de Lena. Posteriormente pasó a disposición judicial y quedó en libertad.
La pobre Luna, que tuvo la desgracia de que su dueño fuera un “Animal” fue trasladada a las instalaciones de la Protectora de Animales de Pola de Lena, donde se ocuparon de curar sus heridas, ya que presentaba quemaduras en más del 40% de su cuerpo. Asimismo, la pobre Luna dispondrá de un cuidado especial en estos dos meses, ya que el propio presidente de la protectora, Gustavo Lorenzo, será el que se haga cargo de ella durante todo el tratamiento para ofrecerle los cuidados necesarios hasta su recuperación.
Que suerte tiene el torturador de perros, L.P.G., que la ley del Talión no se aplica en este país…., ¿no?
Leído en: El Comercio Digital.

