Este pobrecillo hamster ha pasado un mal rato. Iba tan felíz corriendo dentro de su bola de ejercicio, hasta que en un momento se detuvo y decidió que quería catar la alfombra, así que ni corto ni perezoso, sacó su lengua por una de las ranuras de la bola y a saborear.
Lo que no está claro es que si se le quedó atascada la lengua o la pudo recuperar lo más bien.
Leído en: Cute Overload.
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Que mono el hamster.
Los hamsters es que son muy curiosos y a veces lo pueden pasar mal.
Yo tuve uno que metio la cabeza en la reja de la rueda (era metalica) y luego no la podia sacar y no paraba de chillar el pobre, me costo sacarsela porque se puso muy nervioso.
Es una monada.